martes, 27 de octubre de 2009

Dando nombres.

Si los diferentes sabores de quarks se descubrieran en la actualidad, tendrían nombres muy diferentes, no tendríamos arriba y abajo; tendríamos Facebook y tuenti. No tendríamos carga de extrañeza, tendríamos carga de igualdad, y no tendríamos carga de color, si no de Gurtell.

Cada vez que un proceso usara alguna de las fuerzas fundamentales tendríamos que pagar a la SGAE; un canon en las piedras, por usar la gravedad si te da por tirarlas o por pegar imanes en la nevera.

El spin no seria spin, si no fama y los números cuánticos no serian n l m, sino llorar(el numerito principal), bailar(hacer algo similar a una órbita) y tenían-que-echarme-a-mi-y-no-a-ti-porque-tu-eres-el/la-mejor(proyección de: jódete zorra).

Fermilab se llamaría Curso del 69 y el LHC pasaría a ser El Hormiguero, y si se rompe un anillo de refrigeración, sería un fracaso absoluto. Eso sí, si encuentran el Higgs, darían anti-materia a todos los visitantes.

El principio de exclusión de Pauli pasaría a ser el principio de exclusión de Risto Mejide y no podría haber electrones en ningún sitio con ninguna energía, el mar de dirac sería el plató de Gran Hermano y estaría a rebosar.

Lamentablemente, en el colegio se seguiría enseñando Física y Química.