martes, 22 de mayo de 2012

Historias para (no) dormir.

Por fin ha pasado. 

Ya estaba tardando.

Lo había estado echando de menos.

Ha tenido que pasar casi un mes.

Pero por fin he tenido la clásica noche en la que me despierto sin saber donde estoy y empiezo a dar vueltas hasta que encuentro una referencia, consigo encender una luz y darme cuenta de que estoy en mi "nueva" habitación.

Esta vez ha tenido una intensidad moderada, sin llegar a caerme de la cama como hace un año, pero tampoco ha sido despertarse y solucionar todo. Por la posición de mis sábanas y su rotacional, creo que he girado unos 1080º (6π radianes) antes de conseguir encontrar una referencia.


(En la residencia le dí un puñetazo a la pared una noche y otra me puse de pie en la cama, en mi casa (en mi cama de verdad) me desperté en el suelo una vez y otra pensaba que mi cama tenía una anchura casi cero y me caía por los dos lados a la vez).